Hipnosis: mitos y realidades

Por Fabiola Luna

En este artículo vamos a profundizar en los mitos más frecuentes que encontramos a la hora de trabajar con hipnosis. Se trata de mitos porque son ideas que compartimos nuestra cultura, pero que no tienen un fundamento ni explicación científica. Por ello, es importante abordarlos antes de recibir una hipnosis, dado que podemos tener ideas equivocadas de lo que va a suceder durante la sesión. Así, en este artículo explicaremos cada mito desde el conocimiento psicológico.   

 Héctor González Ordi, Catedrático de Psicología Clínica de la Universidad Complutense de Madrid; los desarrolla en su libro: “La hipnosis: mitos y realidades”. Principalmente, encontramos que la mayoría de personas piensan que durante la hipnosis pueden perder el control de lo que hacen, que la hipnosis es como un sueño o una pérdida de consciencia, que puede ser peligrosa, que el hipnotizado entra en hipnosis sin hacer nada, y que sólo algunas personas tienen capacidad para hipnotizar.   

¿Voy a perder el control de lo que hago cuando esté hipnotizado?  

 Realmente, ninguna persona puede ser hipnotizada si no quiere y se resiste a ello, y en cualquier momento puede decidir abandonar el proceso. Además, la persona puede negarse a hacer lo que el terapeuta le pide durante la hipnosis, incluso puede mentir.  

La sensación de que nuestro cuerpo haga cosas que no estamos controlando se sirve de un fenómeno psicológico llamado involuntariedad. Es la percepción de que no tenemos control voluntario sobre los actos, como si actuáramos automáticamente; pero sólo es una percepción, la realidad es que sí hay control. Es como cuando al tomar alcohol, una persona cambia la forma en que valora los riesgos, de manera que cree tener más control del que tiene y por eso coge el coche en estado de embriaguez. En hipnosis ocurriría lo contrario: creemos que tenemos menos control del que realmente tenemos, porque estamos siendo influidos por otra persona.  

 ¿Voy a entrar en un sueño profundo cuando me hipnoticen?  

 Aunque la vivencia pueda ser parecida a soñar despierto porque estamos empleando la imaginación, es un estado fisiológico diferente. De hecho, si la persona en estado de hipnosis empieza a tener sueño, bajará su activación física, y entonces o bien luchará para no dormirse (y esto va a dificultar atender a lo que pasa en sesión); o bien se quedará dormida, pero dejará de estar hipnotizado para estar dormido. Estar hipnotizado requiere estar activo y pueda implicarse en el proceso, manteniendo la atención en lo que el hipnotizador va sugiriendo y generando imágenes de lo que se está trabajando en sesión. Si se queda dormida, es imposible mantener la atención e implicarse, luego el psicólogo deja de tener influencia.  

 ¿Voy a perder la consciencia durante la hipnosis? 

Este es un mito parecido al del sueño, pero si una persona pierde la conciencia, dejaría de actuar y de ser sensible a lo que el hipnotizador esté trabajando en terapia; por tanto, saldría de la hipnosis porque ya no puede ser influido por el hipnotizador. Además, si lo pensamos racionalmente, perder la conciencia/conocimiento sólo sucede cuando hay una ingesta desmedida de fármacos o alcohol, o bien ante un accidente, o un desmayo causado por problemas médicos.

En ningún caso la hipnosis puede desencadenar una pérdida de consciencia. Quizá desde lo que se muestra en los shows televisivos, parece que hay personas que dicen no acordarse de nada tras una hipnosis, y en cierta medida si se puede producir cierta amnesia, pero sólo con personas muy sugestionables (con alta capacidad para ser hipnotizados). Además, la memoria no funciona como un documento de Word que cada vez que se accede a él está como lo dejamos la última vez; por el contrario, la memoria es más como un documento de Google Drive en el que cada vez que recordamos algo re-escribimos sobre él, no habiendo un recuerdo puro. De hecho, en terapia trabajamos para dar otra visión a los recuerdos, y esto mismo podemos hacerlo durante la hipnosis sin que por ello sea perjudicial. 

 ¿Es peligrosa La hipnosis?  

 En todos los años de trayectoria que lleva investigándose en hipnosis, no se han encontrado casos en que haya habido riesgo para la salud psicológica y mental. Es importante que el psicólogo esté formado y la aplique con un objetivo concreto, según lo que necesita el paciente.  

 ¿Voy a ser hipnotizado sin hacer nada para ello?  

 También es frecuente creer que la hipnosis es pasiva, es decir, que el hipnotizado recibe unas instrucciones del hipnotizador y se deja influir por ellas sin hacer nada. Pero realmente, el hipnotizado participa con lo que piensa, siente, e imagina; y así favorece el proceso. También puede hacer lo contrario: dejar de atender a lo que dice el hipnotizador, dejar de implicarse o distraerse. En cualquier caso, al hipnotizado pone de su parte tanto para colaborar como para no cooperar en el proceso, por lo cual es importante para que funcione que tenga una actitud activa.  

 ¿Cualquier persona puede hipnotizar a otra o hace falta una habilidad especial? 

 Realmente, sólo una persona formada puede aplicar las técnicas de hipnosis. Los psicólogos formados en hipnosis no tienen una habilidad especial para hipnotizar; simplemente, utilizan sus habilidades terapéuticas. Esto quiere decir eligen el momento adecuado para aplicar la técnica que convenga al paciente, y adaptarla a él. Pero no hay habilidades especiales para ello. De hecho, está demostrado que la cooperación del paciente en el proceso favorece la hipnosis, más allá de la técnica que el psicólogo esté empleando. 

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