¿Por qué Dios permite el mal y el dolor?

Por David de Jesús Silva Mares

La respuesta a la pregunta anteriormente planteada dependerá primeramente de qué se entiende por Dios. La realidad del mal y el dolor es particularmente problemático en la concepción del Dios judeo-cristiano, puesto que lo concibe como un ser todopoderoso y omnisapiente. Si Dios todo lo sabe y todo lo puede, entonces por consiguiente, todos los problemas, como la enfermedad, la muerte, el dolor, la desigualdad, el hambre, la injusticia, etc., deberían arreglarse fácilmente. Además de eso, la fe judeo-cristiana también alude al amor de Dios, donde Él realmente se preocupa por cada ser humano, esto de acuerdo a lo dicho en Mateo 10, 30: “En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están todos contados”. 

Sin embargo, ciertamente muchas veces pareciera todo lo contrario, en un mundo injusto con personas oprimidas, con malvados que gozan e inocentes que padecen, enfermedades que azotan y matan, ¿Cómo hablar de un Dios de amor y todopoderoso, ante una realidad así de cruel? Por esto mismo, es que un argumento “clásico” del ateísmo, es que ante el mal y el dolor, no puede existir Dios. El filósofo italiano Manlio Sgalambro, dirá que ante el sufrimiento, la injusticia, y sobre todo la muerte, lo único que queda es una rabia, un odio hacia Dios. Por su parte José Antonio Merino, acepta que la rebelión, el resentimiento y el coraje que se siente hacia a Dios, es comprensible porque pareciera que ese Dios cristiano, se calla, enmudece ante los gritos suplicantes de los necesitados. 

¿Por qué Dios permite el mal y el dolor? Es una pregunta que ha estado en la mente de los filósofos y teólogos a lo largo de la historia, sobre todo después del aparecimiento del cristianismo, así por ejemplo Leibniz en el siglo XVIII, emplea el término teodicea, para el abordar el problema de Dios, el mal y la libertad humana. Un ejemplo reciente, está en la novela de W.M. Paul Young, La cabaña, basando su trama en el cuestionamiento de porqué un Dios de amor y todopoderoso, permite la muerte del inocente e indefenso. 

Sin embargo, ha de considerarse que el ser humano, es libre, y con su libertad, puede hacer el bien o el mal, un mal que le afecta a sí mismo y a los demás. La maldad, es una consecuencia de la libertad, así por ejemplo, un asaltante que en su delito mata a un inocente, es claramente una injusticia. Ahora bien, para eliminar el mal, parece que la respuesta es clara, acabar con los malvados, donde hecho está el cuestionamiento de porque Dios simplemente no mata a los delincuentes, para que de esta manera pueda tenerse un mundo perfecto, sin embargo, esto implicaría suprimir la libertad, el ser humano se convertiría en una marioneta de un Dios despótico. En la novela mundo feliz de Aldous Huxley, puede verse, que se ha creado una sociedad aparentemente perfecta, donde no hay guerra, ni pobreza, hay bienestar, etc., sin embargo para lograr esto, se han suprimido, la familia, cultura, religión, el avance de la ciencia, es decir, la libertad, la dinámica humana espontanea. En el manga y anime Death Note de Tsugumi Ohba, se explora justamente, que ante un mundo injusto y podrido, la solución es dar muerte a los malhechores, donde se crea un mundo con menos delincuencia, pero también menos libre.  

Ha de verse, que el mal, existe por el egoísmo, porque el otro se convierte en un completo extraño y cada quien es libre de ayudar, ignorar o dañar al prójimo. Ahora bien, por otra parte, el ser humano está situado en un mundo que se rige por las leyes de la naturaleza, donde diversos fenómenos, como terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, no es que sean castigos divinos, sino más bien fenómenos naturales. Justo esto mismo también ocurre con la enfermedad y la muerte, el ser humano posee un cuerpo frágil, que se enferma, que padece, sufre y muere, pero es parte de la naturaleza. Si Dios interviene, entonces la naturaleza desaparece, y el ser humano deja de ser lo que es.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *