Una Pregunta Obligada…

Muchas veces nos hacemos preguntas existenciales sobre la vida y la muerte.

Y en muchos casos la pregunta obligada es ¿por qué los buenos tienen que morir jóvenes y dejando hogares incompletos?

Eso cuestionamientos fueron escuchados en ocasión  del reciente accidente del Taxista Sergio Pérez quien falleciera durante un choque contra un trailer el sábado antes del amanacer.

Personalmente lo conocí poco, en caso concreto cuando en dos ocasiones me prestó el servicio en su taxi 011 en el que sufrió el accidente en el que dejó de existir.

También tuve referencias cuando mi madre solicitaba el servicio al “Güero” Beto Zamarripa y lo enviaba a él que con mucha paciencia atendía a tan exigente clientela.

Pregunté por él con sus ex compañeros de escuela y sólo hablaban bien de él y se hacían la pregunta obligada y me mencionaron que trabajaba de día manejando un autobús urbano de pasajeros y por la tarde conducía el taxi número 11. Los mismos comentarios de los despachadores de Gasolinera Morelos.

Se esforzaba por sacar adelante su pequeña familia que era su esposa y su hijo que apenas cumplió los dos años.

El niño era todo para él, platicaba con sus amigos ex compañeros del CONALEP en el sentido de que tenía que sacar adelante a su vástago y brindarle las oportunidades que a él se le negaron, por eso tenía se despempeñaba en los dos trabajos.

También pregunté con dueños de taxis con el que Sergio tenía relación y sólo escuché comentarios en el sentido de que era muy trabajador y muy buena persona, muy paciente.

Y en todos ellos la preguntaba estaba implícita: ¿por qué ese muchacho tan bueno?

¿Será tal vez por que también allá arriba se necesita la gente buena, que nos haga recapacitar sobre lo que aquí abajo hacemos los mortales?.

¡¡Que el Dios que Todo lo Puede lo tenga en su gloria!!

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